Auditar, optimizar y automatizar tu negocio.
Miramos cómo trabaja tu negocio hoy, le sacamos los pasos que sobran y recién ahí automatizamos lo que queda. Sale un producto que no falla, un proceso que cuesta menos o clientes que antes se caían.
Empieza con quince minutos. No tenés que preparar nada.
Todas las semanas sale una herramienta nueva de IA y ninguna dice para qué sirve. Probamos, descartamos y lo que sobrevive llega andando adentro de tu operación.
Vos no tenés que aprender nada ni seguirle el ritmo a nada. Ves el resultado.
Tres pasos, siempre en ese orden.
Automatizar sin mirar primero no arregla nada: deja la misma ineficiencia adentro, pero más rápida.
Auditar
Recorremos el proceso completo como funciona hoy, no como debería funcionar. Dónde se espera, dónde se copia y pega, dónde se pierde un pedido, qué tarea hace tres veces la misma persona.
Optimizar
Sacamos los pasos que no aportan y reordenamos los que quedan. Buena parte del ahorro aparece acá, antes de escribir una sola línea de código.
Automatizar
Recién entonces se automatiza lo que sobrevivió. Software corriendo todos los días contra tu operación real, no una prueba que hay que estar mirando.
Sale siempre igual de bien. El resultado deja de depender de quién esté ese día o de si alguien se acordó del paso que faltaba.
El mismo trabajo con menos pasos. Menos manos tocando lo mismo, menos errores de transcripción, menos tiempo de tu equipo en tareas por las que no lo contrataste.
No se cae ninguna consulta. Se contesta todo, a cualquier hora, y lo que necesita a una persona llega a una persona con el contexto ya armado.
Bots de WhatsApp que ya están atendiendo.
No son demos. Son bots corriendo contra números reales, con clientes reales del otro lado, en tres frentes distintos.
Contesta y cotiza
Responde la consulta, cotiza sobre el catálogo real y arma el pedido. Maneja lista minorista y mayorista por separado, y avisa cuando el cierre necesita una decisión tuya.
Toma y entrega
El pedido entra por donde el cliente escribe, se registra solo, le llega a quien tiene que producirlo y vuelve entregado. Nadie copia y pega entre el chat, la planilla y el mail.
Resuelve o deriva
Contesta directo lo que tiene respuesta clara, prepara la respuesta cuando le falta contexto, y manda a una persona todo lo que toca plata, datos de cuenta o un reclamo.
Y vos lo mirás todo desde un panel
Las conversaciones, los pedidos que entraron y lo que quedó abierto, en una sola pantalla. Entrás a cualquier charla y la seguís vos, corregís lo que el bot cargó y cambiás cómo contesta, sin depender de nosotros.
Siempre hay una persona atrás. Cuando alguien del negocio contesta desde el teléfono, el bot se calla y le deja la conversación. Se automatizan tareas, no puestos.
"Cada pedido se registra solo, el locutor recibe el brief solo, y el cliente recibe la entrega solo. No tocamos nada hasta que hay una decisión humana que tomar."
Tres casillas de mail, una carpeta de Drive compartida a mano y WhatsApp con el locutor para cada pedido.
El pedido entra por mail y sale entregado sin que nadie copie ni pegue nada. Corriendo todos los días.
Lo que nos preguntan antes de agendar.
¿Qué es un mini diagnóstico?
Quince minutos mirando tu operación para encontrar dónde se te está yendo el tiempo o la plata, y decirte con qué se arregla. Nada más que eso.
¿Tengo que preparar algo?
Nada. Ni datos, ni accesos, ni contraseñas. Venís y contás cómo es un día normal en tu negocio.
¿Un bot le va a contestar cualquier cosa a mi cliente?
No. Cada bot trabaja contra el catálogo, los precios y las reglas de tu negocio, y tiene escrito qué temas no toca. Lo que necesita criterio se lo pasa a una persona con el resumen ya hecho, y si contestás vos desde el teléfono, se calla.
¿Y si mi negocio no vende por WhatsApp?
El bot es una de las formas que toma la automatización, no el objetivo. Hay procesos que se resuelven en el mail, en la planilla o entre dos sistemas que hoy no se hablan. Primero se mira el proceso, después se elige por dónde entra.
Eso lo hago yo con ChatGPT.
Podés, igual que podés hacer tu propia declaración de ganancias. La diferencia es saber qué conviene arreglar primero y no perder tres meses probando cosas que no van a ningún lado. Ese trabajo de probar y descartar ya lo hicimos nosotros.
Ya probé con IA y no funcionó.
Pasa cuando se empieza construyendo antes de mirar. Primero se ve el proceso completo, después se le sacan los pasos que sobran, y recién ahí se automatiza. Saltear los dos primeros pasos deja la ineficiencia adentro, pero más rápida.
Mi negocio es muy particular.
Mejor. Cuanto más específico, más fácil es ver dónde se está yendo el tiempo. Miramos tu proceso, no una plantilla.
¿Esto reemplaza a mi equipo?
Le saca de encima el trabajo por el que no lo contrataste. Se automatizan tareas, no puestos.
Agendá
Elegí un horario y nos vemos quince minutos.
Miramos tu operación y salís con un área concreta y qué hacer con ella. Gratis, sin compromiso, y no tenés que preparar nada.
O escribinos a [email protected]